Cómo cambiar la pasta térmica del procesador paso a paso

La pasta térmica rellena las microscópicas irregularidades entre el procesador y su disipador para que el calor pase de uno a otro. Con los años se seca y pierde eficacia, y las temperaturas suben. Cambiarla es una de las tareas de mantenimiento más sencillas y baratas del PC, y en esta guía verás cómo hacerlo paso a paso, cuánta poner y qué errores evitar.


Cuándo hay que cambiarla

  • Siempre que desmontes el disipador. La capa antigua ya no asienta igual al volver a montarlo.
  • Si las temperaturas han subido con el mismo uso y limpiar el polvo no lo ha resuelto. Puedes comprobarlo con la guía para medir las temperaturas del PC.
  • En equipos con varios años (a partir de unos 3–5, según la pasta y el uso) si notas temperaturas más altas de lo habitual.

Si el equipo funciona con temperaturas normales, no hace falta cambiarla por calendario.


Qué necesitas

  • Pasta térmica nueva de una marca conocida. No hace falta la más cara: las diferencias entre pastas de calidad son pequeñas.
  • Alcohol isopropílico de alta pureza (90 % o más).
  • Papel de cocina, filtros de café o un paño de microfibra que no suelte pelusa.
  • Un destornillador adecuado para los tornillos del disipador.

Paso a paso

1. Prepara el equipo

Deja el PC encendido unos minutos para que la pasta se ablande; así el disipador se separa con más facilidad. Después apágalo, desenchúfalo y pulsa el botón de encendido unos segundos para descargar la energía residual. Toca una parte metálica de la caja antes de manipular nada.

2. Retira el disipador

Desconecta el cable del ventilador de la placa base. Afloja los tornillos poco a poco y en diagonal (en cruz), no uno entero tras otro. Antes de tirar del disipador, gíralo ligeramente a un lado y a otro para romper la adherencia de la pasta. Con algunos procesadores antiguos con pines, tirar en seco puede arrancar el procesador del zócalo y doblar sus pines.

3. Limpia la pasta antigua

Retira lo grueso con papel seco y termina con papel humedecido en alcohol isopropílico, tanto en el procesador como en la base del disipador, hasta que ambas superficies queden limpias y brillantes. No hace falta quitar el procesador del zócalo; si se ensucia el borde, límpialo con cuidado para que no caiga pasta en el zócalo.

4. Aplica la pasta nueva

Pon una cantidad pequeña en el centro del procesador. Al apretar el disipador, la presión la reparte por toda la superficie, así que no hace falta extenderla.

ProcesadorMétodo recomendado
Tamaño normal (la mayoría de procesadores de escritorio)Un punto del tamaño de un guisante en el centro
Procesadores rectangulares grandes (por ejemplo, Intel LGA1700 y LGA1851)Una línea a lo largo o una X fina, para cubrir los extremos
Procesadores muy grandes (Threadripper y similares)El método que indique el fabricante, a menudo varios puntos o extender una capa fina

5. Vuelve a montar el disipador

Apoya el disipador recto, sin deslizarlo, y aprieta los tornillos en diagonal, dando unas pocas vueltas a cada uno hasta que lleguen al tope. Vuelve a conectar el ventilador a su conector (normalmente CPU_FAN). Si el disipador es nuevo, quita el plástico protector de la base: es un olvido frecuente que dispara las temperaturas.

6. Comprueba el resultado

Arranca el equipo y mide las temperaturas en reposo y con carga. Algunas pastas mejoran ligeramente tras unos días de uso. Si las temperaturas son peores que antes, desmonta y revisa: suele ser falta de pasta, un disipador torcido o tornillos sin apretar del todo.


Errores habituales

  • Poner demasiado poco. Es peor que pasarse: deja zonas sin contacto. Con pastas no conductoras, un exceso solo ensucia.
  • Usar alcohol de baja pureza o limpiadores domésticos. Dejan residuos y humedad.
  • Reutilizar la pasta antigua después de separar el disipador.
  • Apretar los tornillos de uno en uno hasta el fondo: el disipador queda inclinado.
  • Usar metal líquido sin experiencia. Conduce la electricidad y reacciona con el aluminio; no es para un primer cambio.

¿Y en la tarjeta gráfica o en un portátil?

También se puede, pero es más delicado. En las gráficas, la memoria y los reguladores de voltaje suelen refrigerarse con almohadillas térmicas de un grosor concreto: si se rompen o se cambian por otras de grosor distinto, el disipador puede no apoyar bien en el chip. Además, abrir la gráfica puede afectar a la garantía según el fabricante. En portátiles, el desmontaje varía mucho entre modelos; busca la guía de servicio de tu modelo antes de empezar. Si la gráfica tiene una diferencia muy grande entre su temperatura y su punto caliente, revisa la guía de temperatura de la tarjeta gráfica.


Preguntas frecuentes

¿Puedo usar el PC sin pasta térmica?

No. Sin pasta, el procesador se calienta muy rápido y se protege bajando la frecuencia o apagándose. Nunca lo hagas, ni siquiera para una prueba corta.

¿Cuánto mejoran las temperaturas?

Depende del estado de la pasta antigua. Si estaba seca o mal aplicada, la mejora puede ser notable; si estaba bien, apenas cambiará nada.

¿La pasta que viene con el disipador sirve?

Sí. La pasta preaplicada o incluida con los disipadores suele ser adecuada. Solo hace falta comprar otra si vas a desmontarlo y no te queda.


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